viernes, 4 de junio de 2010

Carta de un chavista decepcionado

Carta de un chavista decepcionado

Esta es la respuesta que le dió Oscar Noya, ex director del Instituto de Medicina Tropical y decepcionado del proceso, a Miguel Requena, ex decano de la Facultad de Medicina de la UCV y partidario de la revolución 

Xabier Coscojuela 


Noya considera a Chávez un caudillo cada vez más alejado de la realidad AFP
n primer lugar Noya señala que "progresivamente, quienes de forma militante hemos luchado desde antes de la actual gestión por un gobierno revolucionario, nos hemos ido desencantando de su rumbo y de la forma" y pasa a dar detalles.

Noya no tiene dudas de que crece el desencanto popular, lo palpa en los viajes que hace al interior del país, y lo constató por las derrotas sufridas en las regionales de 2008. Resalta el descalabro sufrido por Aristóbulo Istúriz "para mí, la opción en ese momento para sustituir a Chávez.

Fue verdaderamente dramática la derrota en el barrio mas populoso de Latinoamérica como lo es Petare y en las próximas elecciones puedes jurar que será peor".

La explicación que encuentra a estos triunfos opositores es que los sectores populares se están cansando "de las consignas, al no lograr resolver sus problemas esenciales". La pérdida de apoyo también la resiente en el Instituto de Medicina Tropical "donde éramos mayoría y hoy en día ya somos minoría (incluyéndonos como chavistas)".

Otra prueba de la disminución del apoyo popular la observa en las marchas, en las cuales la participación ha menguado. "Todo ello a pesar de obligar al personal de algunas instituciones del Estado a marchar (inclusive obligados a colocarse una franela roja) aún siendo de la oposición, con el chantaje de que si no van, van a ser botados".

Las razones para este debilitamiento son "de peso". El déficit de viviendas es uno de los pilares, y agrega que esa carencia "debe ser hoy mayor que en 1999", agregando más adelante "¿No es justamente una de las necesidades mas sentidas de la población de menos recursos?". Otro ingrediente que pesa en el descontento es la "inflación galopante que ha incidido sobre todo en los costos de alimentos y medicinas. Mercal no ha sido capaz de frenar ni la inflación medida por el INE, ni la escasez de algunos alimentos de primera necesidad".

INSEGURIDAD Y CORRUPCIÓN POLICIAL Uno de los temas obviados por el presidente Chávez, pero que es la primera preocupación nacional es también señalado por Noya como causante de su desencanto: la inseguridad.

Le pregunta a Requena si es comprensible que después de once años en el poder y con mayoría en la Asamblea Nacional sea ahora que se le colocan "pañitos calientes" al problema.

A lo anterior le agrega el deterioro de los cuerpos policiales "que hoy coordinan parte de las mafias involucradas en los secuestros, robos, sicariato y narcotráfico, con distinguidos integrantes de los cuerpos militares".

En cuanto al sector salud su apreciación es lapidaria, pues le señala que "Mejor que nadie, sabes que este es el gobierno que mas ha fortalecido a las clínicas privadas, hoy en día tan concurridas como los hospitales públicos. Un gobierno que se jacta de recitar periódicamente los números de millones de consultas, radiografías, exámenes de laboratorio, etc, que lo que reflejan es mas bien el fracaso de la salud. Es por ello que he sugerido que le cambien el nombre al Ministerio del Poder Popular para la Salud por el de Ministerio del Poder Popular para las Enfermedades, pues eso es a lo que se han dedicado".

En materia petrolera cuestiona la poca diversificación, pues "predomina la venta de crudo. Critica también las declaraciones del ministro Rafael Ramírez en las que invitaba a las empresas norteamericanas a invertir en el país y se pregunta "¿Será posible que facilitemos el retorno de nuestros verdugos? ¿No nos llega ya con tener en la Faja a Chevron? ¿Qué significa esto?".

Uno de los sectores bandera de la revolución también es cuestionado por Noya, quien se pregunta qué ha pasado con la producción de alimentos. "Aparentemente seguimos importando entre el 70% y el 80% de lo que consumimos ¿Es esto soberanía alimentaria?" Pero también le preocupa el incremento de las importaciones en general. "Esto ha coincidido con la ocupación y nacionalización de fabricas, expropiación de fincas y empresas (algunas de ellas productivas).

Pareciera que algo anda mal, que la economía solo funciona dependiendo de los ingresos petroleros".
MILITARISMO Y MEDIOCRIDAD Las razones de lo anterior son varias, para Noya, pero una de las principales es "el militarismo, que ha llevado a que se hayan militarizado gran parte de los niveles de decisión de las instituciones del Estado, siendo en la mayoría de los casos militares que no tienen formación en el área. Como ejemplo, tenemos los tres últimos ministros de Salud. Creo también que hay un desprecio por la gente preparada, de allí el creciente número de mediocres en los puestos de decisión y no te tengo que dar ejemplos, porque de ello sabes más que yo. La ignorancia, sumado a la arrogancia y en algunos casos a resentidos sociales, hacen un cóctel peligroso, que ha permeado algunas instituciones del Estado".

Otro de los cuestionamientos tiene que ver con la corrupción que "campea en todos los sectores", citando como ejemplo lo que ocurre en el Seniat. Otra queja tiene que ver con la burocracia. "Nada más hay que ver lo lentas que son muchas de las gestiones institucionales: inicio de los pagos al personal recién ingresado, licencias de manejar, cédula, pasaportes, ejecución de las órdenes que da el Presidente, etc".

Muchas de las deficiencias le recuerdan la llamada IV República que se "distinguió por la corrupción, ineficiencia, falta de supervisión, proselitismo político que llevó a la hipertrofia del Estado, hoy agravada por el autoritarismo de un líder político brillante, al que lo viene deteriorando su creciente autoritarismo, arrogancia, actitudes violentas, autismo, ya que no oye ni siquiera a sus ministros, debido quizás a la exacerbación de su megalomanía que ha neutralizado sus virtudes iniciales".

No quiere que regresen los adecos y copeyanos y tampoco que todo se derrumbe como la URSS. Se pregunta si el gobierno es sostenible en el tiempo. Ve un deterioro del proceso "liderado por un caudillo cada vez mas alejado de la realidad que promueve el maniqueísmo y un partido (PSUV) infiltrado por oportunistas /arribistas, escuálidos, incompetentes, resentidos sociales, que promueven el parasitismo social de la gente menos preparada".